
Esta regla es muy simple, “Siempre debes usar los dos frenos al mismo tiempo”, sin olvidar que el 80% del frenado lo tiene el freno delantero, mientras que el trasero el restante 20%.
Debes practicar el frenado en áreas de poco tráfico con el asfalto húmedo y también con el asfalto seco, esto te ayudar a conocer la respuesta de tu motocicleta y estar preparado al momento de ocurrir un percance.
Esto tiene mucho que ver con el punto anterior ya que si al momento de conducir estamos concentrados y llevamos las manos y los pies listos, al momento de necesitar una reacción rápida de nuestros reflejos para frenar podremos hacerlo sin ningún problema.
Recuerda lo que hemos dicho al principio de este artículo, el freno que carga con el 80% del trabajo es el delantero, el freno trasero únicamente carga con el 20% pero al momento de frenar recuerda hacerlo con ambos frenos ya que si clavas el freno delantero corres con el riesgo de que la motocicleta se clave con la llanta delantera y salgas despedido hacia adelante causándote malas consecuencias o en el mejor de los casos la llanta delantera se bloquee perdiendo adherencia y causándote una caída.
Si frenas únicamente con el freno trasero debes recordar que necesitaras mucho más espacio y tiempo.
Recuerda practicar para conocer más la capacidad de respuesta de tu motocicleta y estar siempre preparado.